De vuelta

La cabeza y el corazón siguen de vacaciones, mientras que la presencia física ya está sentada en el trabajo. Y esta presencia física no está nada presentable. El aspecto saludable de las vacaciones ha desaparecido y las ojeras nos delatan. La noche anterior a la vuelta al trabajo exprimes hasta el último segundo de las vacaciones. Nos entra ansiedad coleccionista, aumentan las matrículas del gimnasio y las peticiones de divorcio. Un verdadero desastre…

La rutina diaria puede parecer terrible si la comparas con las vacaciones. Pero si observas esta rutina con detenimiento, dibujando las situaciones y los personajes que la realidad nos brinda, te puede funcionar como la mejor terapia contra el síndrome postvacacional.

Mirar en profundidad lo que nos rodea y dibujarlo, por muy absurdo que nos parezca, es una forma de modificar la sensación de uniformidad y pesadez que nos produce el retorno a los horarios, obligaciones, etc… Y aunque se nota el desánimo general de la gente, esta semana he visto situaciones en el transporte público que me hacen seguir creyendo que cada día tiene un color diferente.

CM Y CP

ESPERA

esquina del circulo

metro-143

metro-144

metro-145

metro-146

Anuncios

La bella y el metro

Cuando empecé en esto del dibujo callejero, buscando inspiración, encontré esta maravillosa canción de Joan Manuel Serrat. Mezclé mis primeros y torpes dibujos con su letra, lo imprimí y lo envié a una dirección encontré en su página web. Unos meses después el mismo Serrat me llamó por teléfono agradeciéndomelo.

Tres años después he vuelto a mezclar mis dibujos con su canción. Y se lo voy a enviar. Es un regalo que le hago para agradecerle “aquellas pequeñas cosas” que van surgiendo gracias al dibujo y a sus canciones, que me inspiran y me abren la mente para seguir observando el mundo.

 
BELLA1
 BELLA2 BELLA3 BELLA4 BELLA5 BELLA6 BELLA7 BELLA8

Sentido común

“…En estas elecciones todo el mundo habla de sentido común, parece que todo el mundo reivindica el sentido común. Ha vencido el sentidocomunismo…” bromeaba Aute el otro día en la radio, hablando de jugar con las palabras para componer sus canciones.

La ciudadanía necesita creer que sus gobernantes rebosan de sentido común y es obvio que en estas últimas elecciones lo han perdido. ¿Y como es posible que no sepan donde está el preciado sentido común? Porque yo lo veo todos los días y hasta lo dibujo. Lo veo en la expresión de la cara de la gente cuando va a trabajar con miedo al despido, o el vértigo de no llegar a fin de mes. Lo veo en las canas sin teñir de las señoras mayores. El sentido común está en la moral que hay que tener cuando los jóvenes van a la universidad sabiendo que la mayoría no van a poder trabajar nunca en su especialidad. De palabras con sentido común se hacen eco las redes sociales, los bares, las calles…

Así que creo que los que aún gobiernan saben perfectamente donde está el sentido común, lo que ocurre es que son yonkis de poder y dinero. Y el sentido común quiere echarles a la calle.

Como dice la canción:

“…Because there’s something in the air

We’ve got to get together sooner or later…”

metro114

metro108

metro109

 

 

Dibujar entre líneas

Dibujar entre líneas es descubrir en la gente pequeñas pistas y dibujarlas. Pequeños regalos que están ahí y que han estado siempre pero nunca les prestas atención. A veces son sólo miradas perdidas o sueños. Me gusta mirar entre esas líneas.

metro104

metro105

Dibujo a tres mujeres conversan en el tren. Voy escuchando “Marrakech Expresss” de Crosby, Stills, & Nash. En esos minutos estoy viajando muy lejos de allí, en dos líneas de tiempo y espacio diferentes. Estos son los regalos a los que me refiero. Hacen que el trayecto rutinario a la oficina sea un momento único, un viaje entre líneas…metro96

Gente necesaria.

Dibujando a la gente en el tren me viene este maravilloso poema, que el otro día me leyó mi Árbol Rojo. Es de Hamlet Lima Quintana y se titula Gente necesaria.

Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,
Nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
Llega a todos los límites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente que es así, tan necesaria.

metro99. metro98

metro97metro 95

“Crónica de un semejante” de Hamlet Lima Quintana

“Yo soy un tipo como vos,
trabajo,
me alimento,
sudo un poco,
me dibujo pensamientos en los ojos,
me gusta la mujer,
cuento los hijos,
trabajo un poco más,
ando sin plata”.

No sé por qué, desde que desperté esta mañana, estoy pensando eso:

“Yo soy un tipo como vos,
trabajo,
me alimento,
sudo un poco”, parece el principio de un poema. ¿Pero cómo sigo?, ¿Qué digo?, ¿Qué tengo que decir?

La hora, se me hace tarde. Todo es un enorme reloj. Yo le dije a Luisa que vivir en Morón y trabajar en el centro es un infierno, que tendríamos que mudarnos más cerca del trabajo. Pero se lo dije hace mucho tiempo y se lo repito todos los días. Y ella me escucha siempre como si fuera la primera vez. Pero, ¿Cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días?
Cuando vuelva le traeré dos rosas.

Sí, ya se querida: que coma bien al mediodía, que no me haga mala sangre, que me estarás esperando todo el día. Chau, Luisa.
“Yo soy un tipo como vos,
trabajo,
me alimento,
sudo un poco…”… Este andén está quedando un poco chico ¿Cómo entro ahora al tren si hay gente hasta en la puerta? Un empujón y ya está. Como todos los días. Vamos todos apretados, todos callados, todos enlatados, todos para adentro. Pero claro. Tienen razón, seria ridículo entrar y decirle: Buenos días a cada pasajero. ¿Ridículo?, pero hermoso.
En el campo lo hacen. Quisiera abrir el diario, pero lo tengo debajo del brazo y no lo puedo mover. Según el reloj del tipo que está tomado de la agarradera, con un poco de suerte voy a llegar a tiempo.
Yo le dije a Luisa que Pepe necesita pantalones y zapatos nuevos. Ya es grande el chico, es un muchachito. Ella quería comprárselos, pero este mes no se puede. Porque si compramos pantalones y zapatos nuevos, ¿cómo vamos a pagar la luz y el gas? Pero, ¿Cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días?
Cuando vuelva, le llevaré dos rosas. Es un buen pensamiento.

– Perdón señor.
– No es nada.
Claro, el tipo tenía que bajar, el piso lleno de pies, alguno tenía que quedar debajo. Esta vez fue el mío.

“el piso lleno de pies,
los espacios llenos de cuerpos,
el aire lleno de caras”, así tiene que seguir:
“Yo soy un tipo como vos…
Caigo después en la vereda,
me pisan la cabeza,
no hago caso”…Yo le dije a Luisa que Perico necesita un sobretodo. Hace frío. El chico tiene frío. Ella también quería comprárselo, pero este mes tampoco se pudo. Pero, ¿Cómo hará Luisa para inventar tanta ternura todos los días?
Cuando vuelva le llevaré dos rosas. Es un buen pensamiento. Claro que es un buen pensamiento.
Ahora estoy en el Once. A esta hora la cola del 101 es larga, pero con un poco de suerte voy a llegar a tiempo a la oficina.
La oficina, la oficina…

metro 94

Hamlet Lima Quintana, fue un enorme poeta argentino, autor de más de cuatrocientas canciones y más de una treintena de libros.

Lo recomiendo encarecidamente.